Comidas de negocios

La gastronomía es un componente fundamental en la cultura de negocios en China, por lo tanto conocer algunos detalles es útil a la hora de entablar una relación comercial.

Los chinos son excelentes anfitriones. En una cena de negocios se puede esperar probar todo tipo de platos y beber hasta estar un poco ebrios (o mucho, según hasta donde quieran llevar la relación). De hecho, es una oportunidad para permitirse algunas informalidades y estrechar el vínculo.

Las diferencias culturales son notorias, muchas de las cosas que nosotros consideramos “buenos modales” no existen en China. Por eso, tenemos que estar preparados para que tomen la sopa haciendo ruido, chupen los huesitos y se los saquen de la boca sin ningún pudor, o incluso que eructen sin que se les mueva un pelo. Es totalmente normal, y en su cultura no son considerados malos modales, por lo tanto no hay que tomarlos como una falta de respeto hacia nosotros.

Diferencias culturales hay muchas, pero como en el fondo se trata de pasarla bien de forma relajada y sincera, no voy a profundizar en este tema por ahora.

Dije que ellos son buenos anfitriones, y con razón esperan lo mismo de nosotros.

Al tener una cultura gastronómica tan compleja, no es fácil dejarlos conformes. En una oportunidad tuve que acompañar a un empresario chino a España en un viaje de negocios. Los españoles son famosos por su buen comer, y pasar horas desde que se sientan hasta hacer la sobremesa. En cada lugar que íbamos nos agasajaban como reyes, disfruté desde las entradas hasta los licores digestivos. Yo la pasé fenómeno, pero el empresario chino no tanto. De hecho, lamentaba cada comida de negocios que teníamos programada, y siempre que podíamos “nos escapábamos” a comer a un restaurante chino.

Entonces, ¿A dónde llevarlos? ¿Cómo recibirlos?

Te propongo me escribas contándome tu caso y te ayudo con algunas ideas.