El Sueño Chino (中国梦)

Seguramente recuerdan el slogan de las Olimpiadas del 2008, “Un mundo, un sueño”. Ya desde esos años escuchamos sobre el sueño chino… pero fue de la mano del actual presidente que tomó otra magnitud en la discusión pública.

El “Sueño Chino” es un concepto que propuso XI Jinping en el año 2012 cuando tomaba las riendas del Partido Comunista. A pocos días de asumir ya comenzaba a darle su impronta a la nueva Administración.

De acuerdo a XI, el Sueño Chino es lograr la gran revitalización de la civilización china

Para el mandatario, el futuro de cada individuo está íntimamente ligado al futuro de su país: si el país está bien, su gente está bien.  Esta revitalización supone alcanzar dos metas, los dos centenarios. El primero, para los 100 años de la fundación del Partido Comunista Chino (en 2021), la meta es duplicar el PBI per capita de 2010. El segundo, para los 100 años de la fundación de la República Popular (en 2049), alcanzar el nivel de vida de los países moderadamente desarrollados.  Alcanzando estas dos metas, se podrá cumplir el Sueño Chino.

Unos meses más tarde, cerrando la sesión del Congreso que lo nombró presidente, reforzó algunas ideas sobre este interesante concepto. Frente a todos los líderes del país, llamó a continuar desarrollando el “socialismo con características chinas”, amando a la patria, y poniendo a la innovación y reforma en el centro de las políticas.

De esta manera quedaron lanzadas formalmente las premisas del llamado Sueño Chino.

No se puede hablar de revitalizar la civilización china sin entender la historia del país. En el ideario chino existe la concepción de que China fue una gran potencia, pero en determinado momento los países que tenían una ventaja tecnológica utilizaron la violencia para dominarlos y humillarlos, llevando al país a la ruina. La gran civilización china estaba pasando por su peor momento, hasta que “se puso de pie” (aquí dejo una reseña histórica). El Sueño Chino es el sueño de un país fuerte, independiente, que haga escuchar su voz en el mundo. Volver a ser la gran potencia que fue.

Tampoco se puede entender sin conocer la gran pobreza a la que estuvo sometida la población, y sus deseos por tener una vida tranquila y próspera… Recuerdo por ejemplo a mi profesora de la universidad, que contaba que cuando ella tenía 10 años la ropa se la hacían ellos mismos en su casa, y la tela la podían comprar solamente si tenían cupo para hacerlo (con la economía planificada, cada familia podía comprar solo una pequeña cantidad de ciertos productos por mes). Esa misma persona, a los 50 años tenía un lindo departamento, un auto y viajaba de vacaciones al exterior. Ese es el caso de millones de chinos… Por lo tanto, el Sueño Chino también es el deseo de prosperidad individual.

Algunos aspectos del Sueño Chino son universales, ¿quién no quiere vivir cada día un poco mejor? En ese sentido, el slogan “Un mundo, un sueño” no podría ser más correcto.

Pero ¿qué significa vivir mejor y cómo se lleva a cabo?  Para la dirigencia china la fortaleza del país y el bienestar de su gente son aspectos inseparables. Asimismo, consideran que el liderazgo del Partido Comunista es indiscutible, y que el único camino posible es el “socialismo con características chinas”.

¿Qué es eso? Arriesgándome a resumirlo en una sola oración, es tomar los aspectos del socialismo que son útiles, incorporar aspectos de la economía de mercado cuando es posible y deseable, y adaptar todo eso a la situación cultural y social específica de China.  Si lo entendemos así, es fácil ver que el concepto les deja un gran espacio de maniobra, con pocos dogmas y mucho pragmatismo.

En un mundo donde China tiene cada vez más influencia y liderazgo, conocer el Sueño Chino nos ayuda a entender un poco más nuestro presente e imaginarnos posibles futuros.