Enero 2017

¡Comenzamos el año del Gallo!

Van mis predicciones para este año: Trump va a querer demostrar que Estados Unidos es el gallo más fuerte del gallinero, China va a dar picotazos cada vez que le toquen las plumas, y el resto va a mirar mientras empolla.

La relación entre los Estados Unidos y China es sin duda la más importante de nuestro tiempo. ¿Cómo se va a desarrollar con Trump en el Gobierno? Es la pregunta del millón. La agenda no es nueva, las discusiones se siguen centrando en los siguientes temas: desbalance comercial, prácticas no permitidas, difícil acceso a los mercados, manipulación de la moneda, la presencia en el Mar del Sur de China, Taiwán, Corea del Norte, derechos humanos…

Por su lado, XI Jinping dio un impactante discurso en el Foro Económico de Davos. Se pronunció a favor de la globalización y dijo, en un mensaje claramente dirigido a las nuevas autoridades de los Estados Unidos, que no habrá ganadores en una guerra comercial.

¿Esto significa que China está adquiriendo los valores occidentales? No tan rápido. XI Jinping en su discurso llamó a identificar las verdaderas causas de los problemas del mundo actual, que según el mandatario chino, no radican en la globalización en sí, sino en la inestabilidad y la inequidad… Si los problemas son la inestabilidad y la inequidad, entonces habrá que replantearse cómo hacemos las cosas. No es casualidad que al mismo tiempo que XI Jinping decía esto para la comunidad internacional, el presidente de la Corte Suprema china ZHOU Qiang le pedía a sus jueces rechazar las “ideas erróneas” de occidente, como la democracia constitucional, la separación de poderes y la independencia de la justicia. El tema no termina acá y seguiremos viendo cada vez más discusiones en el ámbito de las ideas y los valores (ver aquí una discusión sobre los nuevos valores que impulsa China).

Volviendo a lo cotidiano, Trump dio a conocer el nombre de Wilbur Ross como Secretario de Comercio. Es interesante lo que dijo Ross frente al discurso de XI Jinping en Davos: “China habla más de libre comercio de lo que realmente practica.” Creo que es suficiente para entender por dónde va a ir su gestión…

¿China es el nuevo adalid del libre comercio o es el país más proteccionista de los grandes países? Tal vez la respuesta depende de si miramos la foto o la película. El nivel de protección chino es alto comparado con los Estados Unidos, pero la tendencia es a la liberalización y a la integración con el mundo. En la mesa de negociación, cada uno va a usarlo como un argumento para intentar conseguir lo que quiere. En el medio de todo eso están los intereses de las grandes corporaciones norteamericanas, que tienen una pata en China y otra en los Estados Unidos. Posiblemente eso sea lo que evite cualquier enfrentamiento despiadado…

Hablando de integración con el mundo, la Ruta de la Seda ya llega al Reino Unido. El proyecto “Un cinturón, una ruta” es tal vez uno de los mayores proyectos que existan hoy en el mundo. En esta oportunidad se une la ciudad china de YI Wu con Londres vía tren, y se abre una opción de transporte de mercadería más rápida que el barco y más económica que el avión. Más allá de los números, es un fuerte símbolo de la mayor integración de China con Europa, y que nos obliga a nosotros a adaptarnos a la mayor competencia (aquí más información).

Hace unas semanas Uruguay había sido claro en que quería negociar un TLC con China, la novedad es que el gigante asiático habría dicho que no avanzará si genera contrariedad en Brasil. Astori por su parte afirmó que sería un error garrafal romper con el Mercosur. Con estas palabras lleva tranquilidad a la región, que no pasa por un momento de plenitud.  Al mismo tiempo, es fácil imaginar por qué China quiere estar bien con Brasil. A pesar de la inestabilidad política, el mercado brasilero permite un volumen de operaciones enorme. Un ejemplo reciente es la inversión de US$ 4.500 millones de China State Grid para adquirir una porción mayoritaria de CPFL Energía, la mayor energética privada del Brasil. En el futuro podemos esperar más operaciones de este tipo.

En el 2017 el gallinero global estará convulsionado, ¿Qué podemos hacer? Los chinos tienen una metáfora muy buena: un palillo solo es fácil de romper, pero muchos palillos juntos no. Pensarnos como región es un desafío porque implica ponernos de acuerdo en cosas que ni siquiera podemos ponernos de acuerdo puertas adentro… Una forma de salir de la parálisis tal vez sea avanzar en acuerdos sectoriales, o con proyectos regionales específicos, poco a poco, logrando resultados concretos para ganar momentum. Como dijo recientemente el ministro de Industria de la Argentina en su visita al Brasil: el Mercosur tiene que ser un trampolín para saltar al mundo juntos.

Para entender la magnitud del desafío, voy a terminar con un dato impactante: el tren que une China con el Reino Unido recorre 12.000 km en 18 días… el Belgrano Cargas recorre 1.700 km en 22.

Eso es todo por el momento ¡hasta la próxima!

Guillermo Santa Cruz (31/01/2017)