La tercera gran apertura china y la ausencia de Latinoamérica

“Un cinturón, una ruta” es un ambicioso proyecto liderado por China en el que busca unir físicamente Asia, Europa y África. La iniciativa consiste en desarrollar decenas de proyectos de infraestructura: puertos, caminos, aeropuertos, gasoductos, plantas de energía, etc. Es probablemente uno de los proyectos de integración más importantes en la actualidad, y también una plataforma a través de la cual China busca consolidar su nuevo liderazgo.

La iniciativa puede entenderse como la tercera gran apertura de China al mundo. La primera fue en los ‘70 con la creación de Zonas Económicas Especiales, y la segunda con el ingreso a la Organización Mundial de Comercio. En estas dos etapas, China aprendió y convergió hacia los estándares internacionales. En esta tercera etapa, China estaría ganando poder en su región y espacios para influir decididamente en los asuntos globales. Lo estaría haciendo, entre otras cosas, al buscar equilibrar su economía luego de años de rápido crecimiento; aumentando sus exportaciones hacia nuevos mercados en su región; asegurando provisiones estratégicas como petróleo y alimentos; contrarrestando la mayor presencia de EE.UU. y Japón en lo que consideran su área de influencia; liderando nuevos organismos multilaterales y promoviendo sus valores a través de la difusión del “Sueño Chino”.

Se puede pensar que temas como este son lejanos y no nos afectan. Pero no hay que equivocarse: en un mundo integrado todo nos afecta de alguna manera y la falta de adaptación siempre se paga.

Si bien es difícil predecir el impacto directo en Latinoamérica, se pueden sugerir algunas líneas de razonamiento. Por el lado de las amenazas, hay que mencionar que el gran ausente en la iniciativa somos nosotros; literalmente “no estamos en el mapa”. China estará dedicando la mayor parte del tiempo y recursos en su región primero, luego en Europa y África. Esto significa que nuestros competidores tienen el potencial de un mayor acceso al mercado chino, de incrementar su productividad gracias a las obras de infraestructura y mayores encadenamientos productivos. Por el lado de las oportunidades, hay que rescatar que las crecientes inversiones en el oeste y sur de China, como así también en ciudades de Asia y África, generarán oportunidades para ubicar nuestros productos y servicios. No debemos perder de vista cuáles son nuestras fortalezas para potenciarlas, nuestras debilidades para apuntalarlas, las oportunidades para aprovecharlas y las amenazas para evitarlas. Como dicen los chinos: “el que no piensa en el futuro, tiene problemas en el presente”.

[Publicado en diario Clarín, 16-08-2016 – http://www.clarin.com/opinion/tercera-apertura-china-ausencia-Latinoamerica_0_1632436853.html]