Marzo 2017

En marzo los ojos del mundo se posaron en Beijing para seguir de cerca los resultados de las “dos sesiones”. Este es uno de los máximos eventos políticos del gigante asiático, que consiste en la reunión simultánea de la Sesión Plenaria de la Asamblea Popular Nacional y de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. Para aquellos que se animan al idioma chino, se las llama “lianghui” (两会).

Uno de los puntos álgidos es cuando el Primer Ministro presenta el Reporte sobre el Trabajo del Gobierno frente a la Asamblea Popular. Algo similar a lo que hizo nuestro Jefe de Gabinete en el  Congreso recientemente, pero sin melodramas ni chicanas por parte de nadie…

Para los que nos gustan los números, LI Keqiang dejó datos impactantes. Por ejemplo, en 2016 se construyeron… ¡más de 1.900 km de vías de tren de alta velocidad!

Pero más allá de estas cifras, que por las escalas que manejamos nosotros siempre nos van a parecer desorbitantes, creo que el documento refleja muy bien el trabajo que vienen realizando, y lo que podemos esperar de cara al futuro. Les paso un resumen:

–          Reducir la sobreproducción, el nivel de endeudamiento de las empresas, los costos de hacer negocios;

–          Reformar áreas del Gobierno, el sistema fiscal, financiero, las empresas del Estado, el sistema de seguridad social;

–          Liberar el potencial de la demanda interna, el gasto privado, las inversiones, el desarrollo regional, la urbanización;

–          Apoyar la innovación, las nuevas industrias, el upgrade de las industrias tradicionales, el desarrollo de start ups;

–          Continuar el cambio estructural en el sector rural, la transformación hacia una agricultura moderna, la modernización de los servicios públicos rurales;

–          Facilitar la apertura de China al mundo, el desarrollo de la iniciativa “Un cinturón, una ruta, el incremento del comercio exterior, la recepción de inversión extranjera directa;

–          Reforzar los controles sobre el medio ambiente, las emisiones, la contaminación de los recursos hídricos, del suelo;

–          Fomentar el desarrollo social, el empleo, el acceso a una educación de calidad, mejoras en el sistema de salud, la cultura.

Hablando de discursos y asambleas, en marzo también se llevó a cabo el Foro de Boao para Asia. Para los que no lo conocen, es una especie de Foro de Davos versión asiática… donde las discusiones se centran en las problemáticas de la región. Otra diferencia es que en lugar de estar rodeado de montañas nevadas como en Suiza, acá están rodeados de palmeras y arena, ya que se lleva a cabo en la provincia china de Hainan, un lugar paradisíaco…

El encargado de inaugurar el evento fue el vice Primer Ministro ZHANG Gaoli. Como vienen haciendo en distintas plataformas internacionales, el funcionario aprovechó para dejar claro una vez más la posición de Beijing en cuanto a la globalización y el libre comercio. Podemos adivinar a quién está dirigido… Acá van algunas frases de su discurso:

 El desarrollo de Asia no puede alcanzarse sin el resto del mundo, y la prosperidad del resto del mundo será imposible sin Asia.”

“Gracias a  la globalización, los países de Asia lograron desarrollarse rápidamente y crearon el milagro asiático”

“Gracias a la globalización, los países de Asia fueron el principal motor de crecimiento del mundo, ofreciendo oportunidades asiáticas.”

“Todos debemos estar comprometidos con el desarrollo pacífico. Sin un entorno pacífico, la globalización económica no es posible.”

“Debemos liderar el camino hacia una economía abierta, fomentar los beneficios compartidos y la integración de intereses para construir cadenas y mercados.”

“Enfrentando un ambiente de profundos cambios en la política y economía internacional, China continuará siendo una fuerza para la paz, la estabilidad, la justicia y la equidad.”

Así como el discurso de LI Keqiang ante la Asamblea Popular nos indica la orientación de su política interna, el discurso de ZHAN Gaoli en el Foro de Boao es un resumen de la política exterior china. En un nivel más profundo, podemos recordar el libro de YAN Xuetong sobre el desplazamiento del poder global y la difusión de nuevos valores que superen los valores occidentales.

Todo muy lindo, pero… ¿y nosotros estamos aprovechando algo de todo esto? Hace unos días tuve el honor de compartir el escenario con el Consejero Comercial de China en la Argentina, Sr. ZHAI Chengyu, en un evento organizado por la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional. En su ponencia, el Consejero brindó dos ejemplos que tendrían que servir para despabilar a más de uno… El primero, sabemos que Australia y la Argentina tienen condiciones similares, pero el año pasado el comercio bilateral de China con Australia fue 7 veces mayor al comercio con la Argentina; el segundo, el año pasado Chile le vendió a China frutas por US$ 1.200 millones… las ventas argentinas fueron insignificantes.

Tenemos mucho trabajo por delante, especialmente para ponernos de acuerdo en qué tipo de país queremos ser…

¡Hasta la próxima!

Guillermo Santa Cruz (02/04/2017)