Noviembre 2016

El triunfo de Donald Trump nos tomó a casi todos por sorpresa. A diferencia del mundo occidental donde se vivió como una tragedia, en China preferían a este candidato y no a Hillary. ¿Cómo es posible que se sientan más cómodos con una persona que los acusa abiertamente de estar “violando” a su país? La respuesta es que mientras Trump es una incógnita, a Hillary los chinos la conocen muy bien. Y el pasado es una carga pesada, especialmente con gente tan memoriosa como los chinos. Para resumir la cuestión, Hillary encarna lo que detestan de los Estados Unidos: la supuesta superioridad moral y su rol hegemónico en el mundo (aquí la nota completa).

En el plano de la política doméstica, en el mes de noviembre tuvo lugar una nueva sesión del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (aquí explico qué es este organismo). Entre sus anuncios se destaca el nombramiento de un nuevo Ministro de Finanzas, XIAO Jie (肖捷). Como ocurre generalmente en la administración pública china, este tipo de cargos es ocupado por burócratas de sólida formación técnica y política. XIAO Jie ingresó al Ministerio de Finanzas siendo muy joven y escaló posiciones hasta ser viceministro. Fue designado vicegobernador de la provincia de Hunan y miembro del Comité Permanente del Partido en esa provincia. Unos años más tarde se le dio a su cargo la Administración Estatal de Impuestos (lo que sería el AFIP chino), y finalmente se lo designó como subsecretario del Consejo de Estado, cargo que ocupaba hasta ahora. A este veterano de la administración pública le esperan grandes desafíos: una economía que necesita mantener el buen ritmo de crecimiento, pero amenazada con altos niveles de endeudamiento. Agenden el nombre, el Ministro de Finanzas de la segunda economía del mundo es una persona para seguir de cerca.

A principio de mes se aprobó la nueva Ley sobre Ciberseguridad, y las críticas no se hicieron esperar. El tema tiene al menos dos aristas: un componente industrial – tecnológico y un componente relacionado a las libertades individuales. En cuanto a la seguridad industrial, los inversores extranjeros ven con preocupación algunos detalles de la ley que podrían traducirse en la obligación de transferir tecnología al Gobierno, y que éste a su vez se lo facilite a sus empresas (ej. la ley estipula la obligación de brindar “apoyo técnico” a las agencias de seguridad). En cuanto al tema de la libertad,  las asociaciones de derechos humanos advierten que la ley puede ser utilizada como medio de represión (ej. la ley brinda una base legal para bloquear internet en caso de necesidad).

Es importante entender el rol estratégico que el Gobierno chino le asigna a la ciberseguridad; en palabras de XI Jinping: “No tendremos Seguridad Nacional si no tenemos Ciberseguridad.” Teniendo esto en cuenta, veo poco probable que las críticas de afuera hagan mella en el ánimo del Gobierno chino de “tener todo bajo control”. Por el contrario, todo indicaría que China continuará incentivando la producción de tecnología endógena y haciendo uso de todos los controles que considere necesario.

El tema de las libertades individuales en China es de lo más criticado por los grupos de derechos humanos. El  gobierno ve necesario limitar algunos temas de discusión o la difusión de cierta información antes de que se viralice entre sus más de 700 millones de internautas, con consecuencias que no se pueden prever. Este mes me llamó la atención una noticia relacionada a Mark Zuckerberg. Aquellos que viajaron a China sabrán que no se puede usar Facebook en este país, pero la novedad es que la empresa estaría preparando algunas adaptaciones que le permitan entrar al suculento mercado chino. Por “adaptaciones” me refiero justamente al contenido que los internautas puedan ver… ¿Una conducta inmoral o just business? Un tema polémico, y no tiene una respuesta sencilla.

Lo que sí tiene una respuesta sencilla es si el Gobierno chino tolera o no un desafío a su autoridad. La respuesta es NO. Esto se vio en Hong Kong, cuando dos jóvenes legisladores recién electos realizaron el juramento para tomar su banca. Abiertamente desafiaron al Gobierno continental desplegando una bandera que decía “Hong Kong no es China”, y jurando defender los intereses de la “Nación Hongkonesa”. El Gobierno chino invalidó el juramento y como no se puede tomar nuevamente… no van a asumir su banca. Así de sencillo. Luego del regreso de Hong Kong a China, se implementó el modelo de “un país, dos sistemas”, en donde se le permite a la isla tener su propio sistema de gobierno. Obviamente, siempre dentro de determinados límites; pedir la independencia no está dentro de lo permitido (aquí más sobre el tema).

El Gobierno chino muestra una mano firme hacia adentro y al mismo tiempo tiende una mano generosa hacia los amigos de afuera. El Primer Ministro LI Keqiang estuvo de visita por Kirguistán, Kazajistán, Letonia y Rusia. Si bien en cada uno de los países tuvo una agenda particular que aquí no voy a desarrollar (ej. en Biskek participó de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai; en Riga de la cumbre China – Europa Central y Oriental, etc.) el hilo conductor lo podemos encontrar en el mega-proyecto “Un cinturón, una ruta”. Este ambicioso proyecto de infraestructura busca unir físicamente Asia, Europa y África a través de decenas de proyectos de infraestructura: puertos, caminos, aeropuertos, gasoductos, etc. La iniciativa fue anunciada en 2013 y cobra cada día mayor ímpetu. En esta recorrida, el Primer Ministro acaba de anunciar la creación de un fondo de EUR 10.000 millones (aprox. US$ 11.000 millones) para desarrollar proyectos de infraestructura en la región.

El proyecto “Un cinturón, una ruta” es tal vez uno de los mayores proyectos que existan hoy en el mundo (aquí más información). Nuestra región brilla por su ausencia, pero en nuestro país se está comenzando a prestar atención al tema. Mi razonamiento es el siguiente: el motor de crecimiento de este siglo es China, y todo indicaría que en los próximos años va a estar dedicando mayor atención a su región y a Europa, lo cual nos deja en clara desventaja. Por lo tanto es imperioso buscar maneras de comprometer a China con el desarrollo de nuestra región, y considero que articularse con “un cinturón, una ruta” no es algo descabellado (aquí una reseña del debate organizado por los colegas del Grupo GEEA del Instituto Gino Germani).

Hablando de nuestra región, XI Jinping estuvo de visita y dio un mensaje a favor del libre comercio. En su discurso en la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC), resaltó la contribución de la apertura e integración para la prosperidad de la región y propuso continuar los esfuerzos para establecer un Área de Libre Comercio del Asia-Pacífico (FTAAP). Al mismo tiempo abogó por crear una comunidad de intereses, en donde el desarrollo sea compartido y la cooperación sea en base al principio de ganar-ganar. China se vio favorecida por el proceso de globalización, y queda claro que está en su mejor interés continuar por la senda aperturista, y más ahora que sus empresas son cada vez más fuertes.

El mandatario chino visitó Ecuador, Perú y Chile. En los tres países la preocupación de los actores locales fue la misma: la falta de diversidad en sus exportaciones, muy concentradas en recursos naturales, y la necesidad de transformar la matriz productiva. Esto es sin duda el gran desafío que tenemos en la región. Por su parte XI Jinping, que conoce muy bien estos reclamos, insiste en que China persistirá en la vía del desarrollo compartido, el beneficio mutuo y la ganancia compartida.

La mayor presencia china en el mundo y en la región no es algo que nosotros podamos elegir; simplemente sucede y nos tenemos que adaptar. Nuestro gran desafío será cómo participamos de una manera que se haga realidad eso del ganar-ganar. Creo que tenemos que evitar exabruptos como el del presidente de Ecuador, que dijo que la cooperación de China es desinteresada (¿creerá en Papa Noel también?), pero tampoco tenemos que creer que su objetivo es colonizarnos (aquí algo más sobre el tema).

La mayor presencia china en el mundo es un hecho, y esto se comprueba día a día al ver su inversión extranjera. En los primeros diez meses del año las inversiones chinas en el exterior aumentaron un 53% de acuerdo al Ministerio de Finanzas de China. El volumen de inversión en el exterior ya supera los US$ 145 mil millones. El interés en un comienzo estuvo en los recursos naturales, pero ahora se observan compran en todos los rubros. Por ejemplo, el Grupo Wanda anunció la compra de la productora estadounidense Dick Clark Productions, empresa que tiene los derechos televisivos de los Globos de Oro y la retransmisión de la fiesta de fin de año en Times Square.

La noticia de este mes para seguir de cerca es que desde el gobierno chino se estaría mirando con precaución el fuerte incremento de las transferencias de fondos hacia el exterior. Según trascendió, el Consejo de Estado evaluaría imponer controles a las inversiones en el exterior que superen los US$ 10 mil millones, en desarrollos inmobiliarios que superen US$ 1 mil millones, y en inversiones que superen US$ 1 mil millones en negocios que no pertenezcan al core business de la empresa.

En la misma línea, pero por razones totalmente distintas, la Comisión Evaluadora de Economía y Seguridad sobre EE.UU y China recomendó al Congreso de los Estados Unidos mayor precaución con las inversiones del gigante asiático. De acuerdo al documento de esta Comisión, el Partido Comunista de China utilizó a las empresas estatales como su principal herramienta económica para alcanzar sus objetivos de seguridad nacional. De acuerdo a información de la prensa, en lo que va del año las empresas chinas anunciaron inversiones en los Estados Unidos por más de  US$ 60 mil millones.

En lo que respecta a nuestro país: el Gobierno argentino envió una delegación a China para tratar de identificar el origen de las diferencias en las estadísticas comerciales entre nuestra aduana y la de ellos. El tema de las estadísticas es crucial en la negociación con China, porque nosotros decimos que tenemos un déficit de US$ 6.000 millones, pero ellos dicen que solo es de US$ 3.000, ¡la mitad!  Existen sospechas de que la enorme diferencia se deba a un supuesto esquema de contrabando. Técnicos de ambos países están trabajando para echar luz sobre el tema.

El subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales, Martín Soto, y una comitiva de empresarios también estuvieron de visita por China para reunirse con directivos del Eximbank. Su objetivo era conseguir nuevo financiamiento para la Central Hidroeléctrica El Tambolar (San Juan), la ampliación del parque eólico Arauco (La Rioja), la instalación de un parque de energía fotovoltaica (Jujuy) y la represa Chihuido (Neuquén).  Aparentemente, y digo así porque solo saben los detalles los que están sentados en la mesa chica, las autoridades del Banco dejaron en suspenso nuevos créditos hasta que no haya una definición sobre la construcción de la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano II (Bs. As.). Este proyecto ya tiene acordado el financiamiento, y el abastecimiento de los principales equipos a cargo de una empresa china (CNTIC). Pero al parecer el Gobierno no estaría cómodo con que la empresa insignia de la gestión anterior, Electroingeniería,  participe del proyecto. Si es así, la parte china estaría haciendo sentir su poder de negociación. Será muy interesante ver cómo sale el Gobierno de este embrollo.

Para terminar, no puedo dejar de hacer una mención sobre fallecimiento de Fidel Castro. Tal vez uno se imagina que China y Cuba siempre se llevaron fenómeno porque comparten el hecho de ser comunistas. Esto no es así, en realidad tuvieron una relación con altibajos (aquí una breve reseña). Pero más allá de la relación entre los dos países, me gustaría compartir una pequeña experiencia. En Beijing tuve la oportunidad de conocer a muchos estudiantes cubanos que formaban parte de programas de intercambio. Al llegar a China y ver los autos, las tiendas, navegar por internet, la diversidad y el dinamismo del país, se preguntaban: ¿esto también es comunismo? Escuché historias terribles. Vi el cuidado que tenían de hablar estos temas entre ellos, por miedo de que en el grupo haya un “buchón” y los manden de vuelta a su casa. Muchos de ellos buscaban la manera de no volver, aparentemente valía la pena correr los riegos… Cuando leí la noticia del fallecimiento de Fidel, me acordé de ellos.

Eso es todo por el momento ¡hasta la próxima!

Guillermo Santa Cruz (01/12/2016)