Octubre 2016

El mes comenzó con el aniversario de la República Popular China. Como todos los años, el 1 de octubre no solo festejan con mucho orgullo y patriotismo el inicio del gobierno comunista, sino también haber terminado con años de humillación (ver acá para una breve reseña histórica).

En el ámbito político, entre el 24 y 27 de octubre se llevó a cabo la Sexta Sesión Plenaria del 18vo. Congreso del PCCh (si no sabés qué es, lo explico en este post). El tema más importante de este año según trascendió en la prensa, fue la disciplina y control del Partido Comunista. Esto se inscribe en un contexto en donde XI Jinping lidera una campaña anti-corrupción desde que asumió, y en la cual pone fuertes expectativas  para legitimar el poder del Partido. Por otro lado, esta reunión fue la antesala del Congreso Nacional del Partido que se llevará a cabo el año próximo, donde se espera se nombren nuevos integrantes del Politburó del PCCh.

En el plano económico, se dieron a conocer los datos de crecimiento del tercer trimestre. Se publicó un crecimiento del PIB interanual de 6,7%, lo cual está en línea con el objetivo anual de 6,5 – 7%. Un breve comentario en este sentido: si bien la tasa de crecimiento no es tan alta como hace unos años atrás, no hay que perder de vista que el tamaño de la economía es más grande, por lo tanto la demanda de productos y servicios es mayor. Por otro lado, la dirigencia china está abocada a un cambio cualitativo en el tipo de crecimiento, tratando de enfocarse en el desarrollo del mercado interno, restructurar industrias con sobrecapacidad y corregir desbalances que se fueron acumulando en años anteriores. Una tasa de crecimiento del 6,5% bajo estas condiciones es respetable.

En este sentido, no creo que haya sido casualidad que el IPO (Initial Public Offering) del 2016 más grande de los Estados Unidos hasta el momento sea de una empresa china. Me refiero a la empresa de envíos ZTO Express, que este mes recaudó la suma de US$ 1.400 millones. El potencial de esta empresa viene de la mano con el crecimiento del mercado chino y del comercio on-line; de acuerdo a datos de la industria en el 2015 el sector manejó un volumen de 20.700 millones de encomiendas y se espera que crezca a un ritmo anual del 23% hasta alcanzar los 60.000 millones en 2020. Los inversionistas que entraron en este IPO sin dudas quieren una porción de esa torta.

Existen también potenciales riesgos para el crecimiento de la economía china, como el alto nivel de endeudamiento de los gobiernos locales y de las empresas. El gobierno chino da señales de que lo tiene presente; el Consejo de Estado publicó los lineamientos para reducir el endeudamiento de sus empresas y cómo los bancos pueden canjear deuda por acciones.  Medidas para seguir con atención.

En el ámbito financiero, China logró uno de sus objetivos al haber incorporado formalmente el RMB a la canasta de monedas del Fondo Monetario Internacional (ver acá para más información). Si bien es cierto que el dólar estadounidense tiene una posición dominante, y se espera que la mantenga por mucho tiempo, también es cierto que la mayor internacionalización del RMB es irreversible. China toma medidas audaces para continuar incrementando su participación global, como los swaps de divisas, la apertura de bancos compensadores, el desarrollo de mercados offshore de bonos denominados en RMB y el creciente financiamiento internacional.

Este tema nos lleva a la creciente influencia de China en el mundo y en su región. En este sentido, los días 15 y 16 de octubre se llevó a cabo en la India la 8va. cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). El tema de este año fue “Construir soluciones sensibles, inclusivas y colectivas”. En su discurso, XI Jinping urgió a los países BRICS a trabajar juntos por un mundo abierto, oponiéndose al proteccionismo, facilitando la integración financiera, la conectividad en infraestructura y los contactos directos entre los pueblos.  Este tipo de declaraciones me recuerda la teoría de YAN Xuetong sobre el surgimiento de China como una potencia benevolente (ver acá para una explicación en texto y acá en video).

En cuanto a la influencia en su región, las declaraciones del presidente de Filipinas este mes fueron impactantes. Filipinas es un socio estratégico de los Estados Unidos en el sudeste asiático; y mantiene una disputa territorial con China que tensionó la relación con este país los últimos meses. Sin embargo, el polémico presidente Duterte, en el cargo desde junio de este año, está mostrando señales de acercamiento al gigante asiático en detrimento de su relación estratégica con los Estados Unidos. Pero sabemos que nada es gratis, por eso considero que ahora Duterte estará esperando una muestra de reciprocidad del lado chino: inversiones, préstamos, apertura de mercados y sobre todo una solución favorable en las disputas territoriales. La pelota está del lado chino y será cuestión de ver cuánto están dispuestos a ceder en China antes de asegurar que Estados Unidos perdió un aliado en la región.    

Llevando la discusión a nuestra región, este mes la noticia que hizo más ruido fue el viaje a China del presidente uruguayo Tabaré Vazquez, en donde afirmó que negociará un Tratado de Libre Comercio con este país de forma bilateral. Sin lugar a dudas esto le pone mucha presión al Mercosur. El presidente Macri con cautela declaró que le gustaría que cualquier acuerdo que se firme con China incluya al Mercosur, pero al mismo tiempo aseguró que entiende los reclamos de Uruguay.    

Es de destacar que el vocablo “TLC” se empezó a incorporar en el vocabulario oficial desde hace unos meses. El embajador argentino en China, Diego Guelar, el pasado abril dijo en declaraciones a China Radio Internacional: “2017 será el año del libre comercio entre China y el MERCOSUR, así como este año, 2016, es el año de la negociación de libre comercio con la Unión Europea”. Un mes más tarde repitió: “Estamos dando una enorme ventaja a nuestros competidores como Chile, Australia o Nueva Zelanda. Todos tienen tratados de libre comercio. Nosotros debemos discutir si queremos o no ese instrumento clave para el comercio.” Y frente a funcionarios de Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe dijo: “Ustedes nos pueden ayudar mucho en la discusión en el Congreso sobre un tema tan importante. Les repito, no hay países que no se estén alineando con un bloque comercial.” Evidentemente algo hay en el aire que no se termina de concretar, un Embajador no puede dar puntada sin hilo…

En este sentido, antes de descalificar la propuesta comparto una breve reflexión que hice en un seminario que organizó IICA el pasado agosto con ánimo de contribuir a la discusión sobre un posible tratado de libre comercio (ver acá el video): 

  • Habría que llevar a cabo de forma rigurosa un estudio de factibilidad. Tenemos ejemplos cercanos, Chile y Perú tienen TLC con China. Se pueden estudiar esas experiencias a fondo y en base a la evidencia tomar una decisión informada.
  • Las agendas de desgravación suelen ser a mediano-largo plazo. Con lo cual si existe un liderazgo político, empresarial, gremial efectivo se puede lograr una reconversión de la matriz productiva de forma consensuada y no traumática.
  • Por más que nosotros no queramos negociar acuerdos comerciales, otros países si lo hacen y esto nos deja en desventaja. Los efectos negativos son importantes, por ejemplo: hoy el arancel de importación para carne bovina en China es de 12%-25%. En el año 2024 Australia gracias al TLC que firmó con China tendrá arancel cero, y automáticamente nuestros productores y exportadores estarán en gran desventaja.  

Por último, se suele mencionar que el gran inconveniente político para una negociación entre Mercosur y China es que Paraguay reconoce al gobierno de Taiwán. No comparto esta visión porque los chinos demostraron ser muy pragmáticos en sus negociaciones comerciales. Si hay voluntad de ambas partes, sin duda se puede encontrar alguna fórmula para que todos salgan ganando.

Ya más centrados en la Argentina, se dieron a conocer los ganadores de la primera ronda de licitaciones del programa Renovar de energías renovables, y las empresas chinas pisaron fuerte. De los 12 proyectos de energía eólica por 708 MW, la empresa china Envision Energy se quedó con 4 por 185 MW; y de los 400 MW de energía fotovoltaica, las firmas chinas Power China, Shanghai Electric y Talesun participarán en 300 MW en sociedad con el gobierno de Jujuy.

La fuerte presencia de empresas chinas generó discusiones sobre la participación de la industria nacional. Este tipo de situaciones nos recuerda que lidiar con China es lidiar con nosotros mismos (ver acá una artículo sobre el tema). Hay que tener muy claro cuáles son las prioridades y el camino a seguir para alcanzar el tan deseado desarrollo. Cualquier estrategia que elijamos va a tener cosas a favor y cosas en contra. Por ejemplo, si se prioriza bajar los precios entonces habrá que traer los bienes desde donde sea más económico; si se prioriza generar una industria nacional a como dé lugar entonces no vamos a tener precios bajos, al menos en el mediano plazo. Si optamos por una economía abierta será más fácil captar inversiones extranjeras; si optamos por una economía con mayor grado de regulación tardaremos más tiempo en acumular capital, pero los puestos de trabajo más perjudicados por la competencia internacional estarán más protegidos.

En cada decisión hay perdedores y ganadores; la política tendrá que liderar el camino para aminorar los impactos negativos. Como siempre, las mejores políticas son las que se implementan con el mayor consenso posible. Esperemos que esto dé pie a una etapa de mucha discusión, análisis y consenso. Sin dogmas y sin perder de vista el objetivo principal: el mayor bienestar posible para nuestra población de forma sostenible.   

Para terminar, una nota de color. El equipo masculino de futbol chino sufrió una dolorosa derrota frente al equipo de Siria (¡país que está en medio de una guerra!), y prácticamente no tiene chances de participar del mundial de Rusia 2018. Muchos fanáticos chinos salieron a las calles a protestar por el bajo rendimiento de su equipo, lo cual tuvo como resultado la renuncia del DT, que fue reemplazado por el italiano Marcelo Lippi. Evidentemente las fuertes inversiones que se están realizando en el futbol no están dando resultados aún. Se dice que en toda crisis hay una oportunidad: en septiembre trascendió que el presidente XI Jinping le pidió ayuda a Macri para tener un Messi o un Maradona dentro de 20 años. En un mundo cada vez más competitivo hay que valerse de todas las herramientas que hay a disposición; en este sentido no hay que sorprendernos si la “diplomacia del futbol” ocupa un lugar más trascendente en nuestra agenda bilateral.

Eso es todo por el momento ¡hasta la próxima!

Guillermo Santa Cruz  (30/10/2016)