Reuniones

Las reuniones de negocios chinas tienen una dinámica particular, desde dónde nos sentamos hasta cómo nos debemos dirigir a nuestra contraparte.

Los encuentros suelen ser bastante estructurados. En general comienza el invitado agradeciendo la recepción, presentado brevemente a cada integrante de su grupo. Continúa la persona que está recibiendo a la delegación, agradeciendo la visita y presentado brevemente a los suyos. Hechas las presentaciones, y habiendo intercambiado las tarjetas personales, se procede a hablar del tema que los reunió: presentar la empresa, los productos, etc.  Luego el dueño de casa procede a hacer algún comentario y terminar con la reunión. Se intercambian los regalos, tal vez se sacan una foto todos juntos y se acompaña a los invitados hasta la puerta.

Existen numerosas cosas a tener en cuenta, pero me voy a detener solo en una:

Es importante saber quién nos recibirá o a quién estaremos recibiendo para poder equiparar la jerarquía. Recuerdo en una ocasión, yo debía asistir a una reunión como intérprete entre un alto funcionario del gobierno y la representante de una firma china en el país. El funcionario argentino tuvo una urgencia y no pudo asistir a la reunión, a último momento arregló que en su lugar fuera un funcionario de segunda línea. La contraparte china, al entrar en la sala y enterarse que la persona que la estaba recibiendo no era de su misma jerarquía notoriamente cambió de humor. Luego de algunas formalidades se terminó la reunión de forma tensa y sin ningún avance. La relación quedó deteriorada, hasta que el funcionario argentino pudo explicar en persona el motivo de su ausencia, con las debidas disculpas. Moraleja: con los chinos hay que evitar abruptos cambios de planes.

¿Querés conocer más cosas a tener en cuenta?

Te propongo me escribas contándome tu caso y te ayudo con algunas sugerencias.