Taiwán: la política de una sola China

En la década de 1940, el gobierno del Kuomintang liderado por Chiang Kai-Shek luchaba una guerra a dos frentes. Por un lado la guerra civil contra los comunistas, y por otro contra el ejército japonés que había tomado el norte del país y quería expandirse hacia el Sur. Si bien el país salió victorioso del conflicto con Japón (gracias a la ayuda de sus aliados), el gobierno estaba muy debilitado por graves problemas económicos y políticos que no podía resolver. Los comunistas por el contrario, cada vez obtenían mayor apoyo de las zonas rurales y se hacían cada vez día más fuertes. En enero de 1949 tomaron Beijing (llamada Beiping en ese entonces), y seguidamente fueron cayendo ciudades del interior. Chiang Kai-Shek no tuvo otra opción que huir a Taiwán. Desde ese momento existe una división entre la administración de China continental y Taiwán.

Para resumir la cuestión, la República Popular de China (China continental) no reconoce al Gobierno de la República de China (Taiwán), y considera esta región como una provincia más. En sus relaciones internacionales, China exige a los demás Estados reconocer como único Gobierno legítimo al Gobierno de Beijing, y declarar explícitamente que Taiwán es parte de una sola China.

En 1971 el Gobierno de Beijing ganó la pulseada para quedarse con la representación en las Naciones Unidas. Ese fue un momento bisagra en donde la mayor parte de los países del mundo volcaron su apoyo a China continental. Hoy solamente 22 países siguen reconociendo a Taiwán, en nuestra región es el caso de Paraguay. Estos países, si bien tienen relaciones económicas con China continental, no tienen relaciones diplomáticas.

Taiwán tiene una vida política propia. En 1987 se levantó la Ley Marcial que regía en el país y se legalizaron los partidos políticos de oposición. Hoy los dos principales partidos políticos son el Kuomintang (KMT) y el Partido Progresista Democrático (PPD). En 1996 se eligió por primera vez con sufragio universal al presidente del Gobierno, elección que ganó el Kuomintang. A partir de las elecciones del año 2000, ambos partidos se fueron alternando en el poder.

Un hito importante en la relación entre las dos regiones fue el Consenso de 1992, en el cual los líderes del Partido Comunista de China y el KMT acordaron que existe una sola China. Esta declaración sirvió para despejar dudas sobre cualquier intensión independentista de la isla. Sin embargo, el PPD no reconoce este consenso y apoya la secesión. China no renunció al uso de fuerza para resolver el estatus de Taiwán, y deja abierta la posibilidad de emplear medios no pacíficos para proteger la unidad territorial.

Los Estados Unidos juegan un rol protagónico en esta relación. Si bien apoyan la política de una sola China, rechazan cualquier forma de violencia o decisión unilateral. Por esta razón, EE.UU. continúa abasteciendo de armas a la isla para su defensa.

Si bien hay momentos de tensión, y otros de acercamiento, la tendencia general es de una mayor vinculación entre las dos regiones. Un dato irrefutable lo confirma: China continental es hoy el principal socio comercial de Taiwán, representando aproximadamente el 30% de su comercio.